La Paz-Yungas — La reciente decisión del gobierno del presidente Rodrigo Paz (PDC) de eliminar el Viceministerio de Coca y Desarrollo Integral, bajo el argumento de una reorganización estatal y austeridad fiscal, ha generado una inmediata reacción en los Yungas. La dirigencia cocalera advierte que la desaparición de esta entidad deja al sector en un limbo jurídico y técnico peligroso.
El Decreto de Reorganización de Ministerios suprimió esta cartera de Estado, cuyas funciones eran claves para la comercialización, fiscalización y racionalización de la hoja. Sin embargo, para la Asociación Departamental de Productores de Coca (ADEPCOCA), esta medida es un retroceso.
Daynor Choque, presidente de ADEPCOCA, fue contundente al recordar el peso político de su sector: “No queremos volver a las calles, por favor, considere nuestra petición. Nuestro sector jugó un papel clave en la defensa de la democracia en 2019 y hoy exigimos ser escuchados”, aseveró, dando un ultimátum para la restitución institucional.
La eliminación del ente fiscalizador llega en un momento crítico. El informe 2024 de la UNODC reveló un incremento del 10% en los cultivos de coca en Bolivia, alcanzando las 34.000 hectáreas. Expertos cuestionan cómo el Estado pretende controlar este excedente sin una autoridad específica dedicada al tema.
En entrevista exclusiva con Red Yungas, el diputado por la circunscripción, Armin Lluta, planteó una visión estratégica. Para el legislador, no solo se trata de restituir el Viceministerio, sino de replantear su administración.

Fuente: Erbol.
“Es necesario replantear la forma de trabajo de esta institución. Es el momento de que los Yungas tome el control del Viceministerio porque la coyuntura política nos es favorable”, afirmó Lluta.
El diputado marcó una clara diferencia con el Trópico de Cochabamba: “Si bien la producción ha aumentado, esto se debe a los avasallamientos en áreas protegidas colindantes con el Chapare. A diferencia de ellos, los Yungas sí puede demostrar cuánta coca produce y hacia dónde se dirige su mercado legal”.
La ausencia de una autoridad técnica especializada podría derivar en conflictos sociales si se inician tareas de erradicación sin concertación. Los productores de la hoja sagrada esperan una respuesta inmediata de la Casa Grande del Pueblo para evitar una escalada de movilizaciones.
La eliminación del Viceministerio de Coca puede parecer una medida de ahorro en el papel, pero en la realidad social de Bolivia, la coca no es solo un cultivo; es un factor de gobernabilidad. Desmantelar el mecanismo de control institucional justo cuando los cultivos excedentes van en aumento es una apuesta arriesgada. La propuesta de que los Yungas asuman el liderazgo técnico de la institución podría ser una salida salomónica, siempre y cuando se priorice la gestión técnica sobre la prebenda política.
Redacción: Prensa-Red Yungas.
