En el décimo día de paro en el país, se suman nuevos puntos de bloqueo en el departamento de La Paz, especialmente en la ruta que conecta con Los Yungas, en medio de las protestas vinculadas a los Decretos Supremos 5503 y 5515.
De acuerdo con la dinámica de las movilizaciones que se desarrollan en la ciudad de La Paz, encabezadas por la Central Obrera Boliviana (COB), en esta ocasión se incorporaron juntas vecinales de la zona norte del municipio paceño.
Bloqueos en Kalajahuira, Pongo y Hampaturi
En específico, las juntas vecinales de Kalajahuira, Pongo, Hampaturi y sus comunidades iniciaron un bloqueo desde el jueves 9 de enero de 2026, con el objetivo de exigir la abrogación del Decreto Supremo 5503, norma cuestionada por distintos sectores.
La medida cumple aproximadamente 48 horas y la situación se intensificó tras la instalación de otros puntos de bloqueo, entre ellos La Cumbre, lo que restringe el tránsito de vehículos hacia Los Yungas y viceversa, dejando a la región parcialmente incomunicada.
Ante los cortes de ruta, y con el fin de precautelar la seguridad de los pasajeros, la Terminal Minasa de la ciudad de La Paz suspendió las salidas hasta que se levanten los bloqueos.
En este contexto, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportó 26 puntos de bloqueo en el país, de los cuales 13 se encuentran en el departamento de La Paz.
La situación genera dificultades para distintos sectores productivos, entre ellos los productores de hoja de coca, quienes enfrentan complicaciones para transportar su producción hasta el mercado de Villa Fátima.

ADEPCOCA convoca a ampliado
En medio de este panorama, se aguardan determinaciones de ADEPCOCA, que convocó a un ampliado para este lunes 12 de enero de 2026. Inicialmente, la reunión estaba prevista en instalaciones del mercado de coca en la ciudad de La Paz; sin embargo, no se descarta un cambio de lugar debido a las dificultades de traslado. La dirigencia confirmó que el encuentro se realizará de manera impostergable.
La continuidad de los bloqueos incrementa el impacto económico y social, especialmente en regiones que dependen del transporte diario para abastecimiento y comercialización. Es fundamental que las partes retomen un diálogo efectivo que permita restablecer la circulación y garantizar el flujo de productos esenciales, evitando que el conflicto derive en mayores afectaciones para la población.
Redacción: Prensa-Red Yungas.
