Washington / Caracas. — La madrugada de este sábado, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció a través de su red social Truth Social la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. El hecho se produce tras una incursión militar estadounidense descrita por la Casa Blanca como un “ataque a gran escala”.
Según fuentes oficiales citadas por medios estadounidenses, la operación fue ejecutada por la Fuerza Delta de las Fuerzas Armadas de EE. UU. y no registró bajas norteamericanas. Nicolás Maduro y Cilia Flores habrían sido extraídos de su residencia durante la noche y actualmente se encuentran a bordo del buque USS Iwo Jima, con destino a la ciudad de Nueva York para enfrentar procesos judiciales.
El senador republicano Mike Lee confirmó la información tras comunicarse con el secretario de Estado, Marco Rubio, quien ratificó que la detención tiene como objetivo juzgar a Maduro bajo leyes estadounidenses.

El conflicto legal se remonta a 2020, cuando Maduro fue acusado en el Distrito Sur de Nueva York por cargos de narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína. La recompensa por su captura, que inició en 15 millones de dólares, ascendió a 50 millones de dólares en agosto de 2025, luego de que la administración Trump designara al “Cártel de los Soles” como organización terrorista extranjera.
Ante el vacío de poder, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró en la cadena estatal VTV que el gobierno desconoce el paradero de la pareja presidencial y exigió una “prueba de vida” inmediata. Por su parte, el canciller Yván Gil Pinto solicitó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, calificando el hecho como un “ataque cobarde”.
En un mensaje transmitido desde Mar-a-Lago, el presidente Trump afirmó que Estados Unidos asumirá un rol directo en la gestión de Venezuela: “Ahora vamos a gobernar el país hasta que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y prudente”. El mandatario estadounidense anunció que ofrecerá más detalles en una conferencia de prensa programada para las 11:00.
La captura de un jefe de Estado en funciones mediante una intervención militar extranjera directa marca un hito sin precedentes en la historia moderna de América Latina. Más allá de las posiciones ideológicas o de los cargos judiciales que pesan sobre Nicolás Maduro, la acción ejecutada por Estados Unidos inaugura una nueva doctrina de intervención que altera los principios de soberanía nacional que han regido en el continente.
La declaración de que una potencia extranjera “gobernará el país” temporalmente abre un escenario de profunda incertidumbre jurídica y social, no solo para Venezuela, sino para la estabilidad de toda la región. Hoy, el mundo observa con atención; mientras unos ven el fin de un régimen acusado de múltiples delitos, otros ven con preocupación la vulnerabilidad de las fronteras latinoamericanas ante el poder militar global. Como medio de comunicación, abogamos porque este quiebre histórico no derive en una escalada de violencia que afecte aún más a la población civil venezolana.
Redacción: Prensa-Red Yungas.
